7 septiembre, 2026

(Fotos)Tres generaciones y una nueva hornada marcan el XXIX Open Festes de Maó

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Pep Costa / Maó

Un total de 54 jugadores disputaron 106 partidos, en una edición que confirmó el relevo generacional del bádminton y en la que tres campeones tienen 16 años o menos

El XXIX Open Festes de Maó de Bádminton volvió a demostrar que es mucho más que una competición deportiva. En su vigesimonovena edición, el torneo reunió a 54 jugadores, que disputaron un total de 106 partidos en siete pistas, en una intensa jornada de bádminton marcada por la convivencia de tres generaciones y por la irrupción definitiva de los jugadores más jóvenes.

La competición mantuvo, además, una estrecha vinculación con las fiestas que le dan nombre. Las siete pistas fueron bautizadas para la ocasión como Volem Vi, Jaleo, Ses Corregudes, Samba, Pomada, Aigu-ros y Es Mahon, siete guiños a las Festes de Gràcia de Maó.

De esta manera, durante toda la jornada el ambiente festivo de la ciudad también estuvo presente dentro del pabellón. Los 106 encuentros fueron sucediéndose simultáneamente en unas pistas que, durante 13 horas, cambiaron su numeración habitual por nombres inequívocamente vinculados a Maó y a sus fiestas.

Pero si hubo un aspecto que definió deportivamente esta XXIX edición fue el cambio generacional que empieza a hacerse visible en el torneo.

Sobre las mismas pistas coincidieron jugadores pertenecientes a tres generaciones diferentes: veteranos que llevan muchos años vinculados al bádminton y al propio Open, jugadores consolidados que se encuentran en plena madurez deportiva y una nueva generación de adolescentes que empieza a hacerse un hueco importante en las competiciones absolutas.

Y los jóvenes ya no se limitan a participar para adquirir experiencia. Empiezan a ganar.

El dato es especialmente significativo: tres de los campeones de las diferentes modalidades tienen 16 años o menos. Una circunstancia que evidencia que el relevo generacional no es únicamente una posibilidad de futuro, sino una realidad que empieza a reflejarse directamente en el palmarés.

Carlos Riudavets se lleva el individual masculino

En el individual masculino, Carlos Riudavets confirmó su condición de primer cabeza de serie y terminó proclamándose campeón del XXIX Open Festes de Maó.

Andreu Preto alcanzó la final y se hizo con el subcampeonato, mientras que Josep Martínez y Eric Melià finalizaron como terceros clasificados después de alcanzar las semifinales.

El título individual sería únicamente el comienzo de una jornada especialmente destacada para Riudavets, tercero en su palmarés, que todavía tendría protagonismo en las modalidades de dobles.

Gimena Cárdenas domina el individual femenino

En el individual femenino, Gimena Cárdenas se proclamó campeona después de completar un excelente torneo.

La segunda posición correspondió a Gemma Capella, mientras que Irene Felipe y Marina Sintes, tras alcanzar las semifinales, ocuparon conjuntamente la tercera posición.

Cárdenas tampoco había dicho su última palabra. Al igual que Carlos Riudavets, terminaría la jornada conquistando dos modalidades y convirtiéndose así en una de las grandes protagonistas deportivas de la vigesimonovena edición.

Rivales en individual, compañeros en dobles

Una de las particularidades de este tipo de torneos se produce cuando los jugadores que minutos antes se han enfrentado como rivales pasan posteriormente a compartir el mismo lado de la pista.

Así ocurrió con Carlos Riudavets y Andreu Preto, campeón y subcampeón respectivamente del individual masculino, que unieron fuerzas en el dobles masculino para terminar proclamándose campeones.

Riudavets completaba así su doblete particular, mientras Preto añadía el título de dobles al subcampeonato individual.

La segunda posición correspondió a Rishi Malhotra y Eric Navarro, en otra modalidad en la que volvió a quedar patente la mezcla de edades y experiencias que caracterizó esta edición.

Gimena Cárdenas y Alba Pérez, campeonas del dobles femenino

En el dobles femenino, Gimena Cárdenas y Alba Pérez se hicieron con el título, permitiendo a Cárdenas cerrar también su participación con dos triunfos.

La pareja formada por Lucía Armendáriz y Gemma Capella alcanzó la final y consiguió el subcampeonato.

El triunfo permitió a Cárdenas igualar el protagonismo de Riudavets en cuanto a número de títulos durante la jornada, con dos victorias para cada uno en las diferentes modalidades.

El cuadro femenino fue, además, otro buen reflejo de la presencia y progresión de una generación joven que cada vez adquiere mayor protagonismo dentro del torneo.

Eric Melià y Lucía Armendáriz conquistan el mixto

El dobles mixto completó el cuadro de vencedores del XXIX Open Festes de Maó.

La pareja formada por Eric Melià y Lucía Armendáriz consiguió proclamarse campeona tras completar un gran torneo.

Carlos Riudavets y Madi Garau fueron subcampeones, quedándose Riudavets muy cerca de añadir un tercer título a los conseguidos en individual masculino y dobles masculino.

Las parejas Andreu Preto-Cristina Mariscal y Josep Martínez-Esther Seguí alcanzaron las semifinales y terminaron como terceras clasificadas, al no disputarse tampoco encuentro por el tercer puesto.

Tres generaciones compartiendo pista

Sin embargo, más allá de los resultados y de las cifras, probablemente la fotografía más significativa del XXIX Open Festes de Maó sea la de tres generaciones compartiendo las mismas pistas.

Después de casi tres décadas de historia, el torneo permite que jugadores que han vivido etapas muy diferentes del bádminton coincidan dentro de una misma competición.

Por un lado están quienes llevan muchos años vinculados a este deporte y han participado en numerosas ediciones del Open. Junto a ellos aparece una generación intermedia de jugadores plenamente consolidados. Y frente a ambos grupos emerge ahora una nueva hornada que, pese a su juventud, demuestra estar preparada para competir al máximo nivel del torneo.

Esa convivencia constituye uno de los principales valores del Open.

Porque el relevo generacional no se está produciendo esperando a que una generación abandone las pistas para que aparezca la siguiente. Las tres están coincidiendo al mismo tiempo.

Los más jóvenes tienen la oportunidad de enfrentarse a jugadores con mucha más experiencia, mientras que los veteranos comprueban directamente el nivel y la progresión de quienes vienen detrás.

Y en esta edición el mensaje de los jóvenes fue contundente.

Tres campeones de 16 años o menos salieron de las siete pistas del Open con un título, demostrando que la nueva generación ha dejado de ser únicamente una promesa.

El futuro ya compite por los títulos

El dato adquiere todavía más relevancia teniendo en cuenta el carácter absoluto de la competición. La diferencia de edad no establece categorías separadas y los jóvenes tienen que enfrentarse directamente a jugadores con mayor experiencia.

Por eso, que tres de los campeones tengan 16 años o menos supone una de las principales noticias deportivas que deja esta edición.

Es la demostración de que existe una generación que está creciendo y que empieza a estar preparada para asumir protagonismo. Una generación que puede aprender de quienes llevan años jugando, pero que al mismo tiempo ya es capaz de vencerlos.

El XXIX Open Festes de Maó ofreció así una curiosa fotografía del paso del tiempo: el pasado, el presente y el futuro del bádminton compartiendo las mismas siete pistas durante 106 partidos.

Eric Navarro continúa al frente del palmarés histórico

La perspectiva de casi tres décadas permite comprobar la dimensión que ha alcanzado el Open Festes de Maó.

El palmarés histórico está encabezado por Eric Navarro, con 24 títulos, repartidos entre siete individuales, diez dobles masculinos y siete dobles mixtos.

Muy cerca aparece Pepe Costa, gran dominador de las primeras ediciones, que acumula 23 títulos: nueve individuales, once en dobles y tres en mixtos. Costa continúa siendo además el jugador con más victorias históricas tanto en individual, con nueve, como en dobles masculino, con once.

El tercer puesto de esta particular clasificación pertenece a Albert Navarro, con 18 títulos, gracias a sus ocho victorias individuales, ocho en dobles y dos en mixtos.

Los tres constituyen el grupo de cabeza de un palmarés que permite recorrer buena parte de la historia del torneo.

Tras ellos aparece Mar Casasnovas, con 11 títulos, mientras que la doble victoria conseguida en esta XXIX edición permite a Carlos Riudavets alcanzar los 10, igualando a Laia Foguet, que también suma una decena de campeonatos.

A continuación figuran nombres como Esther García, con nueve títulos; Paula Mamajón, con ocho; Carlos Daroca y Ana Mamajón, con siete cada uno; o Miquel Montoya, con seis.

Son cifras que ayudan a comprender cómo el Open ha ido pasando de una generación a otra sin perder continuidad.

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