El primer duelo, ante Cura Mora, fue una batalla sin tregua que se resolvió por 5-2, aunque el marcador no refleja la igualdad extrema sobre la pista. El inicio fue perfecto, con Martin Norrma y Laura Anglada imponiéndose en el mixto por 11-9, 11-8 y 11-10 en un partido de máxima tensión.
El momento más dramático llegó en el dobles femenino. Lara Lucas y Elena Olmos parecían contra las cuerdas tras ceder los dos primeros sets (10-11, 10-11), pero sacaron orgullo para remontar de forma heroica (11-10, 11-9 y 11-9), salvando hasta cuatro puntos de partido en un final inolvidable.
El dobles masculino también tuvo su dosis de reacción. Filip Suwanphingkha y Norrma cedieron el primer set (10-11), pero dominaron los tres siguientes (11-4, 11-7 y 11-4). No todo fue de cara: Elena Olmos rozó la victoria en el individual femenino 2, cayendo por un agónico 10-11 en el quinto set, y Albert Navarro no pudo frenar a Adrián Corrales.
Con la eliminatoria en juego, volvió a aparecer Lara Lucas, que decidió el duelo superando a Lucía Escribano por 11-7, 3-11, 5-11, 11-4 y 11-10. Filip cerró el enfrentamiento con solvencia (11-7, 11-6 y 11-7), poniendo el 5-2 final.
El segundo encuentro, ante Soria CS24, fue más cómodo (6-1). Norrma y Anglada dominaron el mixto, mientras que Lucas y Olmos volvieron a destacar en otro trabajado triunfo. El dobles masculino fue un vendaval y, en individuales, Olmos y Filip no dieron opción. La única nota adversa fue la derrota de Laura Anglada, aunque Carlos Riudavets puso el broche con una remontada espectacular.
El domingo esperaba otro reto exigente. El mixto cayó ante la pareja francesa formada por Gabin Boussogne y Sirine Ibrahim, pero la reacción fue inmediata. Lucas y Olmos dominaron el dobles femenino y el dobles masculino volvió a responder.
A partir de ahí, el equipo no miró atrás. Elena Olmos, Filip Suwanphingkha y Lara Lucas certificaron la victoria antes del último partido, donde Carlos Riudavets cedió ante Boussogne.
Tres victorias, nueve de nueve en la temporada y un equipo lanzado hacia la historia.
El próximo 16 de mayo, el polideportivo Costa Sinia Bella de Maó será el escenario de la jornada decisiva. Allí, ante su afición, el Club Bádminton Maó tendrá en sus manos culminar una temporada memorable y lograr el ascenso a la Liga Nacional Oro. Tras quedarse a las puertas el curso pasado, el sueño está más cerca que nunca.