El Hestia Menorca recuerda su origen azul en el pregón de las fiestas de Sant Lluisset
El Hestia Menorca recuerda su origen azul en el pregón de las fiestas de Sant Lluisset

El Bàsquet Menorca ha sido el encargado de dar inicio a las fiestas de Sant Lluisset 2018, que se celebran este fin de semana en Sant Lluís. El presidente Oriol Segura, y los jugadores Pitu Jiméenez y Jan Orfila han sido los maestros de ceremonia.
El acto, previa presentación de la primera regidora del Consistorio lluisser, Montse Morlà, se ha iniciado con un video en el que se han proyectado imágenes de la histórica temporada del equipo menorquín, en el que ha logrado el ascenso a LEB Plata.

Tras la proyección del video, ha sido el presidente del Bàsquet Menorca, Oriol Segura, el que ha tomado la palabra. Ha hecho un pequeño repaso a los pasos dados por el equipo desde el inicio de este proyecto. Ha querido recordar el origen lluisser del Club, ya que este se gestó en Ses Canaletes, bajo el paraguas del CCE Sant Lluís, en el que ha asegurado, se sentía como en su casa. Fue desgranando, uno por uno, los pasos dados, desde el descenso deportivo del CCE Sant Lluís, momento en el que nació el proyecto, hasta llegar a la LEB Plata, resaltando la figura de Miki Ortiz, quien fue el que lo convenció para formar parte del Bàsquet Menorca. Los inicios fueron duros, ya que apenas se contaba con 15 días para armar una base sólida, tanto a nivel deportivo como económico. Oriol Segura aseguró que la clave fue convencer a Pitu Jiménez, para armar un equipo de garantías. Segura ha asegurado que uno de los grandes objetivos del club era convertirlo en el club de toda la isla y, de paso, unir al básquet menorquín, creyendo que con mucho trabajo se está conseguido.
A continuación, ha sido el turno de Pitu Jiménez, que ha empezado ensalzando el éxito conseguido por el club con el ascenso a LEB Plata, destacando que un logro así solo es posible en una isla de básquet como Menorca. Pero según el base madrileño el deporte en general y el básquet en particular debe estar por encima de una victoria o una derrota, y es responsabilidad de los mayores hacerlo entender a los pequeños, ensalzando el básquet de formación. Pitu Jiménez ha señalado que la isla y Sant Lluís son un paraíso, y que cuando desapareció el Menorca Básquet no dudó en afincarse en Sant Lluís y abandonar el baloncesto de élite. Si tenía alguna duda ésta le desapareció al ir a cenar al “Txoko Vessut”, “aquí me quiero quedar”. Ha recordado que su regreso al básquet vino de la mano del club lluisser, en el que volvió a darse cuenta de la gran afición por este deporte que hay en la isla.
El último en tomar la palabra fue el pívot lluisser, Jan Orfila , quien recordó que sus inicios en el deporte de la canasta fueron en el viejo patio de la Escuela de Sant Lluís, tras empezar jugando al fútbol primero. Destacó como una de las claves del Bàsquet Menorca el compañerismo y gran ambiente reinante en el vestuario.
