En líneas generales, la competición se desarrolló con bastante fluidez, aunque algunos grupos sufrieron retrasos por errores en los emparejamientos, un aspecto que desde la organización consideran mejorable para futuras ediciones si todas las partes colaboran.
Como novedad este año, los segundos clasificados de la fase de grupos debían disputar una repesca contra los terceros, una fórmula que otorgaba mayor valor a las parejas ganadoras de cada grupo.
Tras las rondas eliminatorias, que se disputaron con rapidez, el torneo llegó a las semifinales. En una de ellas, la pareja de Es Castell formada por Jaume Fedelich y Toyo Ferrà se enfrentó a los mercadalenses Francisco Pons y Francisco Rescalvo, con victoria para estos últimos. En la otra semifinal, los ‘alaurencs’ Biel Pons y Joan Petrus superaron al matrimonio mahonés Tolo Moya y Magda Olives.
La final de consolación no llegó a disputarse tras la renuncia de la pareja de Es Castell, que no esperaba alcanzar esa fase del campeonato y tenía otros compromisos programados.
La gran final enfrentó a una pareja de Alaior contra otra de Es Mercadal, aunque el duelo fue uno de los más rápidos que se recuerdan en la historia del torneo. La primera ‘cama’ fue un auténtico visto y no visto, con una sucesión de envites, trucs y retrucs que acabó con tres “enganchadas” consecutivas que dieron rápidamente la ventaja a la pareja mercadalenca.
La segunda ‘cama’ resultó algo más disputada, pero Pons y Rescalvo volvieron a tomar ventaja desde el inicio y ya no dejaron escapar el marcador, asegurando así el triunfo y llevando por primera vez el campeonato a Es Mercadal.
De esta manera, Francesc Pons y Francesc Rescalvo se proclamaron campeones del VII Open Truc de Menorca, tras una actuación valiente y muy sólida durante toda la competición.
Más allá del aspecto deportivo, el organizador del campeonato, Pau Gomila, quiso compartir una reflexión personal al finalizar el torneo, reconociendo el desgaste que supone sacar adelante un evento de estas características. Tras siete ediciones al frente del Open, ha decidido dar el relevo a otra persona que quiera continuar con la organización del campeonato, ya que actualmente está centrado en una nueva aventura empresarial.
El balance, en cualquier caso, es positivo. Según señaló, la situación del truc en Menorca es hoy mejor que hace ocho años, y el campeonato ha contribuido a mantener viva la afición.
El organizador también quiso agradecer el apoyo recibido durante todas estas ediciones, especialmente al Consell Insular de Menorca, el Ayuntamiento de Maó, el Club de Jubilados de Ferreries y el Club de Jubilados de Vassallo de Maó, así como a las empresas colaboradoras Estrella Damm, Menorquina de Bebidas, Xoriguer, Galp y Trofeus Dani.
Su intención ahora es clara: seguir vinculado al campeonato, pero esta vez como jugador, y continuar formando parte de la gran familia del truc menorquín.